Como todas las operaciones, la abdominoplastia también conlleva ciertos riesgos y puede traer complicaciones. Sin embargo, aunque es importante tenerlos en consideración no hay que obsesionarse, ya que la posibilidad de que los riesgos de la abdominoplastia sean peligrosos, es bastante improbables. Uno de los efectos secundarios más importantes son las cicatrices.  Hay que aceptar que quedarán para siempre, aunque estas suelen ser poco visibles después de ocho meses.

Una clínicas de renombre te informará sobre todas las eventualidades que puedan suceder  y naturalmente tomará todas las medidas de prevención. Tú como paciente puedes reducir enormemente los riesgos si sigues las intrucciones del médico, particularmente en relación con el incremento de la actividad. Y por su puesto cualquier riesgo es mayor en  fumadores. Ya hemos hablado antes de la importancia de dejar de fumar o, al menos, reducir drásticamente el consumo de tabaco.

Dicho esto vamos a comentarte ya algunos riesgos de la abdominoplastia:

Problemas de cicatrización

Pueden producirse problemas de circulación y trastornos de la cicatrización de la herida que en casos extremos, puede derivar una necrosis del tejido. Esto hace inevitable una segunda cirugía. Una mala cicatrización puede causar dolor y efectos estéticos indeseados. Pero también hay que tener en cuenta que con el tiempo y debido al envejecimiento natural del tejido puede haber muchos cambios en las cicatrices. Estos problemas pueden ser corregidos, o tratados con medidas convencionales tales como cremas y masajes. Nunca se puede predecir cómo responderá el tejido a la cirugía, así que puede ocurrir, a pesar de todos cuidados, que las cicatrices no queden como habíamos pensado, produciéndose, por ejemplo, asimetrías o excedentes de piel, que pueden ser solucionados con pequeñas cirugías.

Trombosis

En general, la cirugía de la pared abdominal aumenta el riesgo de trombosis, independientemente de que se hayan tomado todas las medidas preventivas durante y después de la operación. Una trombosis es un coágulos sanguíneo en las venas principales que pueden producirse después de cualquier cirugía. Cuando éste es arrastrado por el torrente sanguineo y cierra un vaso sanguíneo se produce una embolia. Preventivamene, se puede inyectar un anticoagulante, aunque esto puede afectar negativamente a la coagulación de la sangre. De cualquier forma, la trombosis se previene con ejercicio. Pero las acciones preparatorias, las que se llevan a cabbo durante y después de la operación no están totalmente libres de riesgo.

Hemorragias

A pesar de toda la atención, las hemorragias durante una operación son inevitables aunque raramete son peligrosas, en cuyo caso será necesaria la realización de una hemostasia o una transfusión de sangre. Las pequeñas hemorragias a nivel de la piel (hematomas) que se pueden producir, irán desapareciendo a lo largo de varias semana, sin embargo, se puede dar el caso que necesiten una pequeña cirugía.

Infecciones

Las infecciones locales, que pueden retrasar la cicatrización de heridas y que hay que tratar con antibióticos son muy raras. La septicemia  y la inflamación de la hipodermis son complicaciones extremadamente raras a la vez que extremadamente peligrosas. También puede ser que a pesar de los cuidadosos controles, las bolsas de derivados de sangre y plasma estén contaminadas con virus de la hepatitis, VIH u otros agentes patógenos. Tales riesgos pueden evitarse mediante una autotransfusión.

Efectos en la piel

Otros riesgos de la abdominoplastia son los inevitables moratones, hinchazón y entumecimiento de la piel que por lo general se desvanecerán gradualmente. El adormecimiento se produce porque los nervios de la piel han sido cortados por la cirugía pero pronto se regeneran. Los moratones y la hinchazón retroceden después de unas semanas. En la zona de la cicatriz quirúrgica puede que el entumecimiento permanezca permanentemente.

Dolor

Los primeros días es normal sentir dolor así como tensión en la herida. El dolor disminuye en unos pocos días, mientras que la sensación de tensión se mantendrá de cuatro a seis semanas.

Daños en los nervios

También se pueden producir daños en los nervios o tejidos blandos que causen hipersensibilidad incluso parálisis que en la gran mayoría de casos desaparecerán. En algunos casos puede ser, sin embargo, que estas complicaciones requieren tratamiento prolongado. Desafortunadamente una recuperación completa de las funciones nerviosas no siempre es posible.

Intolerancias

Si el paciente sufre una reacción alérgica o hipersensibilidad a los medicamentos, desinfectantes o látex, pueden aparecer hinchazones temporales, picazón, estornudos, erupciones en la piel, mareos incluso vómitos. La incidencia de complicaciones graves en el área de las funciones vitales como el corazón, cardiovascular, respiratorio y renales es muy rara.

Daños orgánicos

Otro de los riesgos de la abdominoplastia, como en cualquier operación, son los daños en órganos internos del abdomen, que pueden resultar en inflamación o malformaciones. También el ombligo puede morir como consecuencia de trastornos circulatorios formándose una cicatriz en su lugar. Tras la operación es posible que a través de las heridas se filtre una gran cantidad de líquido, en cuyo caso el médico insertará unos drenajes que permitirán identificar las irregularidades y tomar las medidas apropiadas.

Insistimos en que es bueno saber los riesgos que puede haber. Afortunadamente hoy en día todos estos efectos secundarios están muy superados y diariamente se realizan operaciones de culquier índole, sin problemas.