Una consulta exhausiva con el cirujano es primordial

En primer lugar, antes de  la abdominoplastia no renucies a una buena consulta. En ella debes informarte de manera que no te quede ninguna duda. Hablarás con el médico de los cambios que quieres ver en tu cuerpo, es decir, de los resultados que esperas. El médico, por su parte, debe explicarte las diferentes posibilidades que tienes, cómo será el proceso, los riesgos y límites de la abdominoplastia y qué anestesia se aplicará. Durante esta consulta, tú como paciente, debes informarte de las calificaciones y experiencia del médico. Infórmate bien sobre dónde se va a llevar a cabo la operación y como serán los cuidados posteriores. Puedes obtener información de primera mano de otros pacientes que ya hayan sido tratados por el mismo médico. Antes de la consulta piensa detenidamente en todo lo que necesitas saber, sólo así podrás hacer preguntas específicas, cuyas respuestas te pueden ayudar en la decisión.

primera-consultaTras la consulta, el médico te examinará y obtendrá una imagen de la distribución de los depósitos de grasa en el vientre, así como la elasticidad de la piel.

Es muy importante que durante la entrevista y examen, el médico obtenga la máxima información sobre sus pacientes. Debe saber necesariamente si el paciente presenta alergias a medicamentos, alimentos u otras sustancias. También te preguntará sobre cicatrices, sobre todo para saber si tu cuerpo tiende a no cicatrizar bien. Así mismo el médico necesitará información sobre los medicamentos o remedios naturales que tomas y para qué los tomas. También te pregutnará sobre tus hábitos alimenticios, si fumas y si bebes.

Medicinas

Si tomas habitualmente algún medicamento, un cirujano serio se pondrá en contacto con tu medico de cabecera para hablar sobre una posible suspensión del tratamiento o sustitución del mismo. Especialmente los medicamentos que retardan la coagulación sanguínea, algunos analgésicos como la aspirina, por ejemplo, deben eliminarse dos semanas antes de la operación. Además, el doctor necesitará información sobre enfermedades preexistentes, especialmente problemas de tiroides, hipertensión o enfermedades cardiovasculares, enfermedades del corazón, problemas de circulación, así como diabetes y otras afecciones.

Como ya hemos mencionado, antes de la intervención de  abdominoplastia debes de prescindir de medicinas que contienen ácido acetil salicílico, como la aspirina. También hay que evitar los antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno dos semanas antes de la cirugía. Si presentas fiebre u otros signos de infección poco antes del procedimiento, tienes que informar obligatoriamente al el médico.

Intenta dejar de fumar antes de la abdominoplastia

La nicotina reduce el flujo sanguíneo hacia los órganos, y puede producir una interrupción del flujo sanguíneo en la zona de operación. En combinación con la píldora anticonceptiva aumenta el riesgo de formación de coágulos sanguíneos, por lo tanto un fumador, al menos intentará dejar de fuma  dos semanas antes de la cirugía. Si no puedes dejar de fumar, procura no fumar más de 5 cigarrillos al día. Esta cantidad es el máximo que el médico debería aceptar para realizarte la abdominoplastia.

Otras recomendaciones

Si estás siguendo una dieta, debes esperar a alcanzar el peso deseado. Así mismo si todavía no ha completado la planificación familiar, no debes someterte a la abdominoplastia ya que durante un nuevo embarazo el  tejido puede volver a quedar fláccido, lo que resultaría en una nueva intervención. Para reducir al máximo los riesgos, no está demás estar en buena forma física y llevar una buena alimentación. Lo ideal es ideal practicar deporte como jogging, bicicleta o natación desde tres meses antes. Por otro lado no es nada recomendable una excesiva perdida de peso de tres a cuatro semanas antes de la operación, ya que esto afecta negativamente al metabolismo y por lo tanto el sistema inmunitario está debilitado. Además una alimentación no equilibrada como puede ser una dieta puede llevar a retrasos de cicatricación.