Ya hemos hablado de la cicatriz que queda tras la abdominoplastia, de que esta es prácticamente invisible por su emplazamiento, pero que deberemos cuidar con esmero para obtener un resultado óptimo. Pues bien, hoy voy vamos a ver qué cuidados debemos tomar para que la cicatriz no se interponga entre tu autoestima y tú. Lógicamente lo que aquí explico es aplicable a las cicatrices que puede producir cualquier tipo de cirugía.

Veamos cómo tenemos que cuidar la cicatriz:

Abdominoplastia - cicatriz

Estado de la cicatriz tras seis semanas.

Aproximadamente a las dos semanas de la operación serán eliminados lo puntos. Es el momento de comenzar con el cuidado de la cicatriz haciendo uso de cremas o apósitos cicatrizantes. Los compuestos de silicona aumentan la concentración de agua y actuan de aislante de la puel. Los apósitos cicatrizantes favorecen la formación de enzimas, eliminan el colágeno contrarrestando así la formación del tejido conectivo durante la cicatrización.

“La paciencia es la madre de la ciencia”. Dale tiempo y descanso a tu cicatriz para sanar tras la abdominoplastia: a pesar de las pomadas cicatrizantes, la cicatriz puede tardar en curar hasta un año completo y hasta tres años para ser invisible.

A ser posible no fumes o reduce el consumo de tabaco todo lo que puedas. La nicotina influye muy negativamente en la formación de nuevos vasos sanguíneos y por tanto la oxigenación de la zona.

​El tejido resultante de la cicatrización es extremadamente sensible a la luz, mucho más que la piel normal. Debes evitar la exposición directa al sol durante los seis primeros meses porque se podría producir una hiperpigmentación de la zona. Después no olvides aplicarte un protector solar de índice alto.

Los queloides (formación de la cicatriz excesiva) son antiestéticos. Como ya hemos dicho, puedes tratar de mejorar la cicatrización con apósitos o cremas cicatrizantes. También te ayudarán en caso necesario la inyecciones de colágeno. Si aún así has desarrollado queloides, cuando la herida esté totalmente curada, puedes corregir los defectos. Esto se puede hacer, por ejemplo, mediante una dermoabrasión o, dicho de una forma menos agresiva, alisado de la piel. Si antes de la abdominoplastia ya eres consciente de que tu organismo tiende a desarrollar queloides, no olvides comentárselo a tu cirujano.

Por último decirte que afortunadamente hay muchos nuevos fármacos como el ácido hialurónico que contrarrestarán la formación de una cicatriz excesiva o antisestética.